Este estudio, publicado en la revista PLOS One y firmado entre otros por Paula Marrero-Fernández, analiza en 72 personas con migraña la relación entre el consumo de polifenoles (compuestos antioxidantes presentes en frutas, verduras, legumbres, té o cacao) y dos aspectos clave: la sensibilidad al dolor y el grado de discapacidad que genera la enfermedad en el día a día. Los resultados muestran que, a mayor ingesta de polifenoles, mayor era el umbral de dolor a la presión (es decir, menor sensibilidad dolorosa) en zonas como el masetero y el temporal, y menor la puntuación de discapacidad por migraña (MIDAS). No se encontraron asociaciones con la fuerza de agarre ni con el estrés percibido. Los autores concluyen que una dieta rica en polifenoles podría ser una estrategia complementaria útil en el manejo de la migraña, aunque serán necesarios ensayos clínicos para confirmar esta relación de causa-efecto.

Fuente: estudio publicado en
PLOS One, el 8 de junio de 2026.
Puedes leer el estudio completo en el PDF adjunto:
leer artículo completo (PDF)